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El Gobierno prepara una línea de ayudas al autoconsumo para los hogares vulnerables

By diciembre 3, 2018 No Comments

El fin del ‘impuesto al sol‘ para el autoconsumo ha abierto una puerta muy esperada para muchos consumidores y pequeñas empresas para mejorar la eficiencia energética, reducir su factura eléctrica o incluso para poner su granito de arena para combatir el cambio climático.

El Real Decreto-ley 15/2018, de 5 de octubre, de medidas urgentes para la transición no solo elimina los peajes al autoconsumo, además simplifica la clasificación de las instalaciones de autoconsumo, permite el autoconsumo compartido o instalar más potencia solar que la potencia contratada, entre otras.

Además de todos estos cambios, el director general del IDAE, Joan Herrera, también ha señalado otras medidas para impulsar el autoconsumo, como tener algún sistema de compensación o incluir el autoconsumo como una tercera pieza en la eficiencia energética. Pero hay más. Durante su intervención en el CONAMA 2018, anunció una posible línea de ayudas al autoconsumo para los hogares más vulnerables.

Ayudas que podrían tener paralelismo con las que ya ofertan muchas comunidades autónomas y ayuntamientos. Por ejemplo, Galicia tiene línea de ayudas de 300.000 euros para impulsar instalaciones fotovoltaicas desde 2017 para favorecer el ahorro energético de familias y empresas. Esa línea cubre hasta el 50% de la inversión.

El Ente Vasco de la Energía ha lanzado también ayudas y subvenciones para fomentar las instalaciones de autoconsumo con placas solares en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Las ayudas son por un importe de 600.000 euros y se subvencionan hasta un máximo de 250 kW para las instalaciones de placas solares aisladas de la red, y 1 MW para las conectadas a red.

La Generalitat Valenciana a través del IVACE,- Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial-, también cuenta con una línea de ayudas para instalaciones de autoconsumo en empresas y entidades. Son ayudas por un importe de 2,4 millones de euros y se presentan en forma de préstamos al 0% de interés, es decir bonificados como máximo 500.000 euros, y con devolución en un plazo de hasta 10 años con cuotas semestrales.

Murcia es la comunidad autónoma que más esfuerzo hace por incentivar estas instalaciones. Cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de los que se podrán beneficiar alrededor de 180 empresas (PYMES en su mayoría) de los sectores industrial y terciario. Para fomentar la generación y el autoconsumo con instalaciones de placas solares, térmicas o con otras fuentes renovables (eólica, geotérmica, hidráulica, biomasa o biogás), las ayudas disponibles son de hasta 200.000 euros y la cuantía máxima de ayuda es del 45% del coste elegible, pudiendo incrementarse hasta el 55% en el caso de medianas empresas y hasta el 65% en el caso de pequeñas empresas.

En el caso de Baleares, se ayudan a instalaciones dotadas de paneles solares con destino a empresas, particulares o entidades sin ánimo de lucro, hasta el 50% para las viviendas y el 40% para las empresas sobre la inversión a ejecutar. También se subvencionan las baterías de ion-litio. Y para 2019 ya ha anunciado que destinará 2,2 millones de euros de ayudas.

Y también Canarias. El presupuesto de su línea de ayudas, financiada en un 85% con fondos europeos Feder, asciende a 3,9 millones de euros. Con ellas se permitirá costear instalaciones solares fotovoltaicas y eólicas de pequeña potencia, ambas destinadas a la producción de electricidad para el autoconsumo de edificios públicos” (máximo de 10 kW).

“Desde el sector no reclamamos ningún tipo de ayudas, pedimos que nos quiten las barreras tanto administrativas como técnicas”, explica José Donoso, director general de UNEF, “y al IDAE le pedimos que haga una campaña de promoción del autoconsumo y que consiga el apoyo público del resto de administraciones. El gobierno anterior nos dijo que quería imitar lo que se hacía en Portugal, impulsando con fondos el autoconsumo para pymes pero no se hizo nada”.

‘Y a las comunidades autónomas y ayuntamientos tampoco les pedimos que nos den subvenciones. Preferimos campañas de promoción, de difusión o de formación de técnicos, y en todo caso, una medida que podría incentivar este sector son desgravaciones fiscales, sobre todo en los Ayuntamientos, por ejemplo, en el IBI‘, concluye Donoso, ‘las subvenciones dan una imagen de tecnología subvencionada, y la fotovoltaica ya es suficientemente competitiva, y además, las subvenciones regionales añaden otro problema por sus posibilidades limitadas con presupuestos reducidos, y es que los proyectos que se quedan fuera de estas ayudas, esperan a la siguiente ola de ayudas, por lo que paralizan su desarrollo’.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com