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Bruselas se abre a explorar con España “soluciones” para abaratar la factura de luz

La comisaria europea de Energía, Kadri Simson, admite que el alto precio de la energía está “en lo más alto” de la lista de prioridades del Ejecutivo comunitario

Bruselas ya no se cierra en banda a introducir cambios en el sistema de fijación de los precios de la luz. La titular de Energía de la UE, Kadri Simson, ha mostrado  su disposición a ‘explorar, junto con España, soluciones para abordar el reto que plantean los altos precios’. ‘Tenemos la mente abierta’, insistió en un desayuno informativo organizado por el Foro Nueva Economía.

En las últimas semanas, Bruselas,  ha virado desde la rotunda negativa inicial a acometer cualquier modificación a no ver con tan malos ojos la petición española, que busca evitar que la energía más cara fije siempre el precio de la luz.

En las próximas semanas, el Ejecutivo comunitario hará una nueva propuesta para afrontar una crisis de precios de la energía que está, junto con el suministro y la descarbonización, ‘en lo más alto’ de la lista de preocupaciones de la Comisión.

La titular europea de Energía, sin embargo, sigue viendo en el actual sistema de fijación de precios, en el que las tecnologías más caras, habitualmente los ciclos combinados (que queman gas para obtener electricidad) y la hidroeléctrica marcan el coste a pagar por los consumidores del mercado regulado o PVPC, un instrumento útil para que las renovables, las más baratas, sean las primeras en entrar al mercado.

‘Es importante que las medidas no introduzcan distorsiones y no desincentiven la introducción de renovables’, ha avisado Simson. La escalada energética es responsable de la mitad del incremento de la inflación en los últimos meses. ‘La situación actual muestra claramente que el gas tiene un fuerte impacto sobre el precio de la electricidad’.

Ribera, por su parte, ha subrayado la ‘importancia’ de trabajar en medidas ‘siempre dentro del marco europeo’, al tiempo que apuesta por que la UE y los Estados miembros afronten la situación ‘unidos, sin perjuicio de la apertura de un debate amplio sobre cómo proceder’. El Gobierno español ha sido uno de los más activos en pedir a Bruselas un cambio en el actual sistema marginalista para rebajar la factura eléctrica. En el lado contrario, países como Alemania se resisten a introducir modificaciones.

‘Creemos que es importante trabajar en el paquete de medidas adicionales para reducir el impacto del gas en el precio de la electricidad’, ha insistido la vicepresidenta española. ‘Estamos en una situación extraordinaria y hay que estar preparados para tomar medidas excepcionales desde el punto de vista de la regulación de precios’. Ribera también ha asegurado que las actuales medidas de apoyo fiscal a los consumidores eléctricos, rebaja del IVA a la mitad, ampliación del bono social, recorte al mínimo del impuesto especial y suspensión temporal del de generación, continuarán en tanto que los precios permanezcan en niveles altos.

El paquete de medidas español, sin embargo, empieza a quedarse corto respecto a lo aprobado por otros socios europeos: la Italia de Mario Draghi, sin ir más lejos, acaba de anunciar otros 5.800 millones de euros para rebajar la presión sobre los consumidores.

Con la tensión disparada en la frontera entre Rusia y Ucrania, y con la permanente amenaza de que Moscú lleve a cabo una invasión de su país vecino, las autoridades comunitarias siguen preparando ‘planes de contingencia’ por si el país euroasiático termina por cortar el suministro de gas natural.

Rusia es, de largo, el mayor exportador de este combustible a la UE. En esos planes, ha asegurado Simson, tanto la importación de gas natural licuado desde otros países como la coordinación entre Estados miembros y el desarrollo de interconexiones son ‘fundamentales’.

La titular europea de Energía de la UE , ha dicho,  estar  ‘preparada para el peor escenario‘, en referencia implícita a un posible corte total del suministro ruso.  ‘Tenemos conversaciones con Qatar, que el año pasado nos vendió el 40% del gas licuado que importamos. También con Noruega. No se puede tener un único proveedor importante de gas natural’, ha cerrado en referencia implícita a Rusia. Con todo, Simson se ha mostrado convencida de que, de cara a este invierno, la situación está ‘bastante cubierta’.

Pese a su defensa cerrada de la transición verde, ‘es importantísima, también para nuestra competitividad y nuestra economía: creará mucho empleo, rebajará el coste de suministro y hará que dependamos menos de las importaciones de combustibles fósiles’.

Simson ha lanzado también un guiño a su última y muy polémica propuesta de taxonomía verde, que abre la puerta a que la nuclear y el gas natural tengan la vitola de energía verde. ‘Priorizamos las renovables y la electrificación, pero en la Comisión Europea no tenemos un escenario de 100% renovables. Respetamos la libertad de algunos Estados miembros que apuestan por la nuclear’, ha remarcado. En 2019, el año inmediatamente anterior al estallido de la pandemia, los países de la UE pagaron un total de 300.000 millones por la importación de petróleo y gas.

Fuente: elpais.com