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La Unión Europea coloca el sol en el centro de su sistema eléctrico

La Comisión Europea ha presentado la ‘EU Solar Strategy’: la nueva estrategia para avanzar hacia un modelo energético basado en la fotovoltaica y el resto de las renovables

La ambición de la transición energética siempre puede ir a más, teniendo en cuenta que el cambio climático ya es una realidad en muchos lugares del mundo. En numerosas ocasiones, Europa es un buen ejemplo de cómo hacerlo.

La Comisión Europea ha presentado su nueva EU Solar Strategy  dentro del plan RePowerEU, con la que pretende alcanzar, a falta de la confirmación oficial de la cifra definitiva, los 500 GW de potencia fotovoltaica instalada para 2030, con un hito intermedio de 300 GW en 2025.

Siendo la tecnología de generación eléctrica más barata de la historia reciente, con una caída en el precio del 82% en la última década, la energía solar fotovoltaica, combinada con la eficiencia energética, puede proteger a la ciudadanía de la macrovolatilidad de los mercados actuales y futuros de los combustibles fósiles.

Esa es la principal premisa del nuevo marco estratégico de la Unión Europea, además de dar mayor autonomía e independencia a las diferentes regiones y localidades con el desarrollo de nuevos modelos de negocio y la generación de puestos de trabajo. Es más, prevén que se doble la cifra de 357.000 trabajadores actuales del sector fotovoltaico, directos e indirectos, para 2030.

La aceptación social de las renovables se está poniendo en entredicho en muchas partes de la geografía ibérica por la gran cantidad de hectáreas que requieren y que van a demandar en un futuro próximo.

Para dar soluciones a este cuello de botella territorial, la UE propone varias formas de innovación espaciales para su instalación. Por un lado, sugiere potenciar el uso de la agrivoltaica, combinando agricultura y paneles en un mismo espacio, y aprovechar sus sinergias.

Los Estados miembros deben empezar a considerar incentivos y un marco regulatorio favorable para canalizar las inversiones hacia este tipo de proyectos.

La UE no olvida el vasto potencial de las infraestructuras de transporte y el papel de la fotovoltaica en la integración de los puntos de recarga de los vehículos eléctricos. En este sentido, la instalación de fotovoltaica en autovías o zonas cercanas a las líneas y estaciones de ferrocarril debe ser una prioridad, promocionando la interconexión de las diferentes modalidades de movilidad sostenible.

La ciudadanía, como definen las directivas del Mercado Eléctrico, tiene derecho a comprar, gestionar, vender, generar y almacenar su propia energía. El avance en esta dirección, hasta ahora, ha sido más una utopía que una realidad dependiendo del país en que se analice su transposición.

La UE, dentro del plan general, ha elaborado la European Solar Rooftops Iniciative para fomentar el autoconsumo fotovoltaico, sentando las bases de lo que será el futuro cercano de esta tecnología en todos los Estados miembros.

El paquete, que fija finales de 2022 como objetivo prioritario de aplicación, contiene medidas de diversa índole, como limitar a tres meses el periodo máximo de tramitación de permisos mediante la eliminación de obstáculos administrativos. Además, pretende establecer marcos de apoyo para obtener amortizaciones menores a 10 años si se hibrida el autoconsumo fotovoltaico con almacenamiento y bombas de calor.

Así mismo, también busca la promoción de instalaciones fotovoltaicas en todos los edificios públicos antes de 2025, hacerlo obligatorio para todos los tejados en edificios nuevos, garantizar que en los bloques de edificios todos los vecinos pueden ejercer autoconsumo colectivo y priorizar su integración en los procesos de rehabilitación. También fija el establecimiento de, al menos, una comunidad energética en poblaciones con más de 10.000 habitantes para 2025. Según sus cálculos, con la aplicación de la iniciativa se añadirán 17 TWh en el primer año de aplicación, aumentando a 42 TWh para 2025.

Aumentar la resiliencia de la cadena de valor fotovoltaica también está en los planes de la UE, disminuyendo la dependencia manufacturera externa y potenciando la producción europea de tecnología propia. A través de la EU Solar Industry Alliance, inciden en unir a las diferentes autoridades, agentes industriales, centros de investigación y otras partes interesadas de la cadena de valor para conseguir nuevas tecnologías más eficientes y sostenibles, coordinando la gestión de las ayudas financieras, tanto privadas como públicas.

Fuente: elconfidencial.com