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El Gobierno prepara la ejecución masiva de avales por proyectos fallidos de renovables

By septiembre 24, 2019 No Comments

Varios de los grandes adjudicatarios de la subasta de 2017 no lograrán completar sus proyectos en plazo. Se calcula que el Gobierno tendrá que ejecutar mucho más de 100 millones de euros

El Gobierno se enfrenta a una ejecución masiva y millonaria de los avales depositados por los adjudicatarios de las dos subastas de renovables que convocó la Administración de Mariano Rajoy en 2017. Fuentes conocedoras del grado de avance de los proyectos señalan que grandes adjudicatarios como Forestalia, Alfanar o Cobra (Grupo ACS) no van a llegar con los proyectos a tiempo y eso obligará al Ministerio para la Transición Ecológica a ejecutar avales por sumas que superarán con creces los 100 millones de euros.

El entonces ministro de Energía, Álvaro Nadal, otorgó más de 8.000MW entre proyectos de energía eólica y solar fotovoltaica con la exigencia de que los adjudicatarios instalaran los proyectos antes del 1 de enero de 2020, para lograr así cumplir con el objetivo comprometido con la Comisión Europea de que España consuma al menos un 20% del total de la energía procedente de fuentes limpias.

Para lograr este fin, el Ejecutivo otorgó una prima en subasta competitiva que se saldó con una garantía para los proyectos de tener un suelo retributivo por encima de los 38 euros por megavatio de potencia durante 25 años. Para evitar la especulación, Nadal obligó a los adjudicatarios a depositar unos avales de 60.000 euros por megavatio, que sería ejecutado si los proyectos adjudicados no cumplían con unos plazos establecidos y que tenía como fecha límite para estar en funcionamiento el año 2020.

Eso hizo que hasta entonces actores desconocidos como Forestalia, Alfanar y otros como Cobra, la filial de la multinacional presidida por Florentino Pérez, se adjudicaran altas sumas de megavatios pujando por grandes paquetes al máximo descuento posible. Sin embargo, diversas fuentes conocedoras de los proyectos de estas empresas aseguran que será imposible llegar a tiempo dado que, a falta de poco más de tres meses, muchos de estos proyectos aún no han iniciado la construcción y no hay tiempo material para ponerlos en pie.

Así, creen que de los 1.500MW que se adjudicó Forestalia apenas será capaz de tener en plazo un tercio de los mismos. Alfanar, la firma energética saudí, solo podrá poner en marcha 20MW de los 720MW que se adjudicó, detallan fuentes próximas a la empresa. Por su parte, Cobra se llevó más de 1.550MW y hay quien cree que después de vender más de 600MW tendrá listos 300MW más para 2020, aunque al tratarse de proyectos de solar fotovoltaica, hasta llegada de la fecha no se puede saber con exactitud cuánto entrará en plazo.

Eso hace que cerca de 2.400MW de los grandes adjudicatarios no lleguen en plazo y pierdan los avales, y aún hay otras firmas con menor volumen de megavatios adjudicados de los que se desconocen sus planes. Es decir, que podrían ser más. Por ahora, Red Eléctrica solo ha registrado unos 1.000MW de los más de 8.000MW otorgados en subasta, aunque aún quedan más de tres meses.

Quienes sí aseguran que llegarán en plazo son las grandes eléctricas. Endesa (se hizo con 540MW de eólica y 339MW de fotovoltaica), Naturgy (obtuvo 667MW de eólica y 250MW de fotovoltaica) y Siemens Gamesa (206MW de eólica) sostienen que sí tendrán los molinos eólicos y las placas solares antes del 1 de enero. De hecho, ya están anunciando la conexión de sus nuevos proyectos a la red de distribución y transporte.

No hay una razón única para explicar por qué no llegarán a tiempo. Pero antes de empezar, empresas como Acciona e Iberdrola, las dos compañías más fuertes en renovables en España, decidieron no acudir a las subastas. Además de cuestiones políticas —la familia Entrecanales se sentía maltratada por los recortes de 2013 y Galán tenía una muy mala relación con el entonces ministro, Álvaro Nadal—, ambas compañías entendían que los plazos eran muy ajustados y por ello desistieron de participar.
Además, la tardanza en las administraciones ha sido en algunos casos un lastre. Hay infinidad de administraciones competentes en materias que necesitan un plácet para la instalación de renovables, y lograrlos todos ha dilatado mucho esos tiempos, pese a que muchas comunidades autónomas han hecho un especial esfuerzo. Además, lograr la financiación ha sido otro de los retos. Muchos han necesitado tirar de financiadores públicos, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI) o el ICO, para movilizar el capital necesario.

No obstante, los expertos también apuntan a una previsión con demasiados riesgos, ya que muchos de los adjudicatarios no contaban con absolutamente nada y tuvieron que partir de cero para realizar todos los trámites. Otros, sin embargo, fueron a la subasta con un porcentaje de toda la tramitación ya realizada.
Otros también apuntan directamente al Gobierno del PP, que tras una moratoria verde que venía desde el año 2012 hizo una subasta masiva para desarrollar una suma nunca antes vista en España en menos de tres años.

Ahora, muchos se preguntan si el Gobierno podría conceder algún tipo de prórroga que evite la ejecución de avales, pero las fuentes consultadas, incluidos algunos ejecutivos de las empresas más perjudicadas, creen que hay razones de peso para que no haya medidas de gracia.

En primer lugar, el Gobierno está en funciones y lo seguirá estando en los próximos meses, con lo que su capacidad de acción se ve muy limitada. En segundo lugar, las grandes firmas que no participaron podrían llevar a los tribunales esta cuestión, al sentirse engañadas por las exigencias de la subasta. Y no solo las que no han participado sino las grandes energéticas que sí se adjudicaron megavatios en subasta y han visto encarecidas muchas de las compras que han tenido que hacer dada la urgencia de tiempo que tenían y de la que los vendedores de desarrollos eran conscientes, lo que ha generado una burbuja en toda la cadena de valor que arrastran estos proyectos.

Algunos ya se preguntan si puede volver a reeditarse un enfrentamiento entre Ignacio Sánchez Galán y Florentino Pérez alrededor de la ejecución o no de avales. Si es así, el presidente del Gobierno saliente de las elecciones del 10 de noviembre y su equipo tendrán que prepararse para enfrentarse a una pelea de la que no saldrán indemnes.

Fuente: elconfidencial.com